Panorama crítico del campo revela alza de importaciones y debilidad institucional.
Santo Domingo, RD.– El dirigente del Partido de la Liberación Dominicana (PLD) y exadministrador del Banco Agrícola, Carlos Segura Foster, advirtió que la agropecuaria dominicana enfrenta uno de sus momentos más complejos. Señaló que el incremento de las importaciones, el debilitamiento de los programas sanitarios y el encarecimiento de los alimentos están afectando gravemente el sector.
Durante una entrevista en el programa Propuesta de la Noche, conducido por Manuel Jiménez y transmitido por Teleimpacto, Segura Foster analizó la seguridad alimentaria, la producción agrícola y la situación financiera del Banco Agrícola. También abordó el impacto de las políticas públicas en el desarrollo rural.
Cuestionamientos al informe sobre el hambre
Uno de los puntos centrales fue el informe de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), presentado por el Gobierno como evidencia de reducción del hambre. Segura Foster sostuvo que el documento debe analizarse con cautela.
Afirmó que estos informes se construyen con datos suministrados por los gobiernos, lo que podría distorsionar la realidad. Según su visión, el panorama económico actual contradice el optimismo oficial.
“En vez de hambre cero, lo que hay es hambre y desesperación”, expresó. Indicó que el aumento sostenido de los precios ha reducido el poder adquisitivo de los hogares.
Detalló que productos básicos como arroz, habichuelas, pollo y plátano han duplicado sus precios en los últimos años. Mientras tanto, los salarios no han crecido al mismo ritmo, generando una brecha significativa.
También cuestionó la transparencia de los programas sociales. Aseguró que antes existía acceso público a la información sobre beneficiarios, pero que actualmente ese nivel de claridad ha disminuido.
Producción agrícola e importaciones
En cuanto a la producción nacional, rechazó que el crecimiento del turismo o el comercio con Haití reflejen un aumento real. Indicó que alrededor del 30% de los alimentos consumidos en el país son importados, según estadísticas oficiales.
Explicó que en administraciones pasadas existían mecanismos que protegían la producción local. Señaló que los importadores debían adquirir primero productos nacionales antes de traer mercancía del exterior.
A su juicio, la eliminación de esos controles ha beneficiado a grandes importadores. Estos compran a bajo costo en el extranjero, pero venden a precios locales, obteniendo mayores ganancias.
Situación del Banco Agrícola
Segura Foster expresó preocupación por el deterioro del Banco Agrícola. Afirmó que la entidad ha perdido capacidad para financiar a pequeños y medianos productores.
Advirtió que recuperar la fortaleza del banco es clave para impulsar la producción nacional. Subrayó que esta institución es esencial para garantizar seguridad alimentaria y desarrollo rural.
Debilidad en programas sanitarios
El exfuncionario también atribuyó la aparición de plagas y enfermedades al debilitamiento de los programas sanitarios del Ministerio de Agricultura.
Mencionó problemas como la mosca de la fruta, afectaciones en el mango, dificultades en cultivos de arroz y la persistencia de la peste porcina africana.
Explicó que anteriormente estas amenazas estaban controladas. Sin embargo, el reemplazo de personal técnico especializado provocó fallas en la vigilancia sanitaria.
Recordó que la peste porcina africana redujo drásticamente la producción nacional. Indicó que antes se producía entre 80% y 90% del consumo local, mientras que ahora apenas alcanza entre 10% y 20%.
Añadió que enfermedades posteriores también impactaron cultivos como habichuelas y banano, reduciendo exportaciones y afectando la economía agrícola.
Llamado a retomar políticas agrícolas
Al concluir, Segura Foster insistió en la necesidad de retomar políticas que fortalezcan la producción nacional. Consideró prioritario proteger a los agricultores y restablecer programas sanitarios eficientes.
Sostuvo que estas acciones son fundamentales para reducir la dependencia de importaciones. Además, permitirían estabilizar los precios de los alimentos y mejorar la seguridad alimentaria del país.

