SANTO DOMINGO.– El Senado de la República aprobó en primera lectura y con modificaciones el proyecto que reforma la Ley Orgánica 590-16 de la Policía Nacional. La pieza recibió 24 votos favorables de 27 senadores presentes, tras más de cinco horas de lectura íntegra.
El proyecto contiene 315 artículos e introduce cambios en la estructura policial, la carrera, los ascensos y los controles internos. La iniciativa también regula el uso de la fuerza y endurece las sanciones para agentes que cometan faltas graves.
Cambios en la estructura policial
El informe favorable fue leído por el senador de Duarte, Franklin Romero. Según explicó, la propuesta establece tres categorías dentro de la Policía Nacional. Estas son Directiva, Intermedia y Agente Patrullero.
El proyecto incorpora nuevas disposiciones sobre patrullaje policial y formación académica. También enfatiza el respeto de los derechos fundamentales durante la prestación del servicio público de policía.
La pieza dispone que el ingreso, permanencia, capacitación, ascensos y reconocimientos respondan a criterios objetivos. Entre esos criterios figuran capacidad, preparación académica, trayectoria profesional, conducta ética y desempeño comprobado. El texto excluye el favoritismo, la discrecionalidad y la injerencia externa en esos procesos.
Registros y uso de la fuerza
Entre las modificaciones figura la regulación de los registros personales y de vehículos. Estos procedimientos solo podrán realizarse para prevenir riesgos a la convivencia y seguridad ciudadana. También se autorizan para localizar armas, objetos robados o sustancias prohibidas.
El proyecto establece que los registros deben respetar la dignidad humana y los derechos fundamentales. Además, dispone el uso de herramientas tecnológicas, como detectores de metales y unidades caninas. También obliga a mantener encendidas las cámaras corporales durante los procedimientos.
La propuesta permite que los ciudadanos puedan grabar las actuaciones policiales. Además, prohíbe registros basados en prejuicios por raza, origen étnico, apariencia o identidad de género. La reforma limita el uso de la fuerza a situaciones estrictamente necesarias y proporcionales.
Sanciones y desvinculación
El proyecto amplía las faltas disciplinarias muy graves dentro de la Policía Nacional. Entre ellas incluye el uso excesivo de la fuerza, la utilización de armas no asignadas y facilitar fugas de detenidos. También sanciona realizar actividades ajenas a la función policial durante el servicio.
La reforma contempla la destitución para faltas muy graves de primer grado. Además, establece suspensiones sin sueldo, descuentos salariales y otras medidas disciplinarias.
El texto introduce una nueva causal de desvinculación para agentes sancionados tres o más veces por faltas muy graves. Esa reincidencia debe producirse dentro de un período de cinco años.
La aprobación ocurre en medio de cuestionamientos públicos por casos recientes de uso abusivo de la fuerza policial. Ahora, la pieza deberá completar los pasos legislativos correspondientes antes de convertirse en ley.

