El alcalde Carlos Manzo Rodríguez denunciaba la violencia del crimen organizado en la región aguacatera
Cientos de ciudadanos salieron este domingo a las calles de Morelia, capital del estado mexicano de Michoacán, para exigir justicia por el asesinato del alcalde de Uruapan, Carlos Manzo Rodríguez, ocurrido la noche del sábado durante un evento público del Día de Muertos.
La movilización, que inició de forma pacífica, se tornó violenta cuando un grupo de manifestantes irrumpió en el Palacio de Gobierno estatal, causando destrozos y exigiendo la renuncia del gobernador Alfredo Ramírez Bedolla. “¡Carlos no murió, Bedolla lo mató!”, gritaron varios de los asistentes mientras marchaban por el centro histórico de la ciudad.
Funeral y movilizaciones
En Uruapan, epicentro de la producción de aguacate en Michoacán, cientos de habitantes acudieron al funeral del alcalde, a quien despidieron entre música de mariachi, aplausos y gritos de “¡Justicia!” y “¡Uruapan se levantó!”. Algunos portaban pancartas con frases como “México está de luto” y “Ni uno más”.
Manzo, quien asumió la presidencia municipal en septiembre de 2024, era conocido por patrullar las calles con chaleco antibalas y denunciar públicamente la violencia del crimen organizado. El edil contaba con protección oficial desde diciembre pasado.
Tensión y disturbios en Morelia
En la capital michoacana, la marcha avanzó desde el Acueducto hasta el Centro Histórico al grito de “¡El gobierno lo mató!”, “¡Fuera Bedolla!” y “¡Fuera Morena!”, en referencia al partido oficialista. Convocada bajo el lema “Ya basta de abusos y omisiones”, la protesta derivó en disturbios cuando algunos manifestantes forzaron las puertas del Palacio de Gobierno, donde rompieron mobiliario y prendieron fuego a parte del interior.
De acuerdo con medios locales, la sede del Ejecutivo estatal se recuperó poco después de las 18:00 horas, sin que se reportaran personas heridas.
Avances en la investigación
La Fiscalía de Michoacán confirmó que uno de los presuntos agresores del alcalde fue abatido, mientras que dos personas fueron detenidas por su presunta participación en el crimen.
El secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, afirmó que Manzo contaba con protección federal y municipal desde 2024, reforzada a principios de 2025. Sin embargo, familiares del edil sostienen que no recibió la protección solicitada, pese a las constantes amenazas que denunciaba.
La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, condenó “con absoluta firmeza” el asesinato y aseguró que “no habrá impunidad”.
Contexto de violencia
Uruapan es uno de los municipios más afectados por la disputa entre grupos delictivos como el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), Los Caballeros Templarios, Los Viagras, Pueblos Unidos y Los Blancos de Troya. El pasado 8 de octubre, el propio Manzo había solicitado a las autoridades federales no retirar a la Guardia Nacional del municipio, ante el repunte de la violencia.
El asesinato del alcalde y las protestas posteriores reavivan el debate sobre la crisis de seguridad y la impunidad en Michoacán, uno de los estados con mayor presencia de organizaciones criminales en México.
Fuente: DW.

