El senador del Distrito Nacional, Omar Fernández, denunció que el Gobierno dominicano colocó US$2,750 millones en bonos soberanos, pese a que más de US$3,700 millones en préstamos anteriores permanecen sin ejecutar en cuentas públicas.
El legislador del partido Fuerza del Pueblo afirmó que el problema no radica en solicitar financiamiento, sino en el uso que se da a esos recursos. “El problema no es pedir prestado; el problema es pedir prestado para nada. Guardar deuda no genera bienestar; genera facturas”, expresó.
Según indicó, al sumar ambos montos, el país acumula cerca de US$6,500 millones tomados sin impacto visible en infraestructura, servicios públicos o dinamización económica. Aseguró que esta cifra equivale a unos US$600 por cada dominicano.
Impacto en la economía y desarrollo
Fernández vinculó la falta de ejecución de los recursos con el bajo crecimiento económico actual. Señaló que la economía se mantiene en 2.1 %, por debajo del potencial histórico del país.
Indicó que si los fondos no se destinan a carreteras, drenaje pluvial, infraestructura eléctrica, zonas industriales o inversión en conocimiento e innovación, no se puede hablar de inversión efectiva.
Sostuvo que, en ese escenario, la deuda se convierte en un costo que el país deberá asumir en el futuro, sin beneficios tangibles para la población.
Contexto adicional
El senador reiteró que la discusión no debe centrarse únicamente en el volumen de endeudamiento, sino en la ejecución eficiente y transparente de los recursos públicos.
Planteó la necesidad de garantizar que cada financiamiento contratado tenga un destino claro y medible. Consideró que el uso estratégico de los fondos puede impulsar el crecimiento, generar empleos y fortalecer la competitividad nacional.
Hasta el momento, las autoridades no han ofrecido una respuesta pública a las declaraciones del legislador.

