En una noche cargada de simbolismo, Argentina celebra otro capítulo eterno
Arlington, Texas.– A 40 años de la obra maestra de Diego Maradona en los Mundiales, Lionel Messi escribió su propio capítulo dorado. En otro 22 de junio, esta vez en Dallas, el capitán argentino se convirtió en el máximo goleador histórico de la Copa del Mundo, reafirmando su lugar en la élite del fútbol global.
Messi, próximo a cumplir 39 años, anotó los dos goles en la victoria 2-0 sobre Austria en el Estadio de Dallas. Con este resultado, Argentina avanzó de ronda y el astro rosarino elevó a 18 su total de goles en seis mundiales, superando al alemán Miroslav Klose, quien ostentaba el récord con 16 desde Brasil 2014.
“Estoy muy feliz, sobre todo por el triunfo. Fue un partido duro y trabajado”, expresó Messi, quien también alcanzó otra marca histórica al convertirse en el jugador con más victorias en Mundiales (18). El delantero destacó la importancia del resultado para encarar lo que viene con mayor tranquilidad.
Argentina se perfila y evita rivales fuertes
La Albiceleste, campeona en 1978, 1986 y 2022, mantiene vivas sus aspiraciones de liderar el Grupo J. Esto dependerá del resultado entre Argelia y Jordania, pero asegurar el primer lugar sería clave para evitar un cruce anticipado con España, una de las selecciones favoritas tras su contundente triunfo 4-0 sobre Arabia Saudí.
El simbolismo de la fecha no pasó desapercibido. El 22 de junio de 1986, Maradona firmó el legendario “Gol del Siglo” ante Inglaterra, una jugada inmortal que marcó la historia del torneo. Cuatro décadas después, Messi honra ese legado con un nuevo récord que consolida su grandeza.
El partido no comenzó de la mejor manera para Messi, quien falló un penal a los nueve minutos. El disparo, ejecutado con el empeine zurdo, se desvió del arco defendido por Alexander Schlager. Este error se suma a otros penales fallados en fases de grupos anteriores, como en 2018 y 2022.
Pese a ello, el capitán argentino no bajó los brazos. “Tuve bronca por errar el penal, pero lo pude remediar”, confesó. Su reacción fue inmediata y determinante, convirtiéndose en la figura absoluta del encuentro con dos goles que definieron el resultado.
Un Mundial competitivo y sin favoritos claros
Previo al encuentro, las proyecciones favorecían ampliamente a Argentina con un 84% de probabilidades de victoria. Sin embargo, el técnico Lionel Scaloni advirtió sobre la complejidad del torneo.
“Este Mundial no va por favoritismos. Hay factores psicológicos y físicos que influyen. Será duro para todos”, señaló. Argentina saltó al campo con un solo cambio respecto al debut, mostrando solidez y carácter competitivo.
Argentina generó peligro desde los primeros minutos, aunque encontró resistencia en la defensa austriaca. Tras el penal fallado y varias oportunidades desperdiciadas, el equipo mantuvo la presión.
El primer gol llegó tras una jugada colectiva con participación de Thiago Almada y Medina, que terminó con Messi definiendo para romper el récord. El segundo tanto fue una muestra de su instinto goleador, aprovechando un rebote tras un contragolpe iniciado por él mismo.
El técnico austríaco Ralf Rangnick reconoció la diferencia: “Si alguien a esa edad marca dos goles, demuestra que está en otro nivel”.
Reconocimiento y próximo desafío
Tras el partido, Messi fue ovacionado por los aficionados y recibió elogios de figuras como Jürgen Klopp, presente en el torneo como comentarista.
Argentina cerrará la fase de grupos ante Jordania en Dallas, con la posibilidad de rotar jugadores si asegura el liderato. Austria, por su parte, enfrentará a Argelia en Kansas City.
Fuente: AP

