El ministro de Energía y Minas, Joel Santos, informó que la República Dominicana registrará un incremento superior al 50 % en la capacidad instalada de energía base hacia el año 2028, en comparación con los niveles de 2024.
En un documento de prensa, el funcionario señaló que este avance consolida a la actual gestión de gobierno como la que más ha impulsado la expansión del sistema eléctrico nacional en la historia del país.
Precisó que, en los últimos tres años de la administración, se habrá instalado más de 2,000 megavatios (MW) de energía base, mientras que la capacidad de energías renovables alcanzará alrededor de 2,800 MW, fortaleciendo la confiabilidad del Sistema Eléctrico Nacional Interconectado (SENI) y creando un entorno más competitivo para la inversión.
“El crecimiento económico del país está estrechamente vinculado al desarrollo energético. Sectores de alto valor agregado como los semiconductores, la minería sostenible y los centros de datos dependen de una matriz energética sólida, confiable y moderna”, expresó Santos.
Proyectos estratégicos hacia 2028
El ministro explicó que el Ministerio de Energía y Minas continúa integrando al SENI una cartera de proyectos estratégicos que fortalecerán la energía base del país.
Entre los proyectos ya incorporados citó el cierre de ciclo de SIBA, con 68 MW, y Energás 4, en San Pedro de Macorís, con 130 MW.
Indicó que Energía 2000, en Manzanillo, entrará en operación en el primer trimestre de este año con un ciclo simple de 300 MW, al que se sumarán 111 MW al cierre del mismo año, para un total de 411 MW.
A estos proyectos se agregan las generadoras San Felipe I y II, en Boca Chica, que aportarán 460 MW y 240 MW entre 2027 y 2028, así como Manzanillo I y Manzanillo II, que sumarán 852 MW adicionales en 2028.
Contexto adicional
Santos destacó que la capacidad instalada pasó de 555 MW en 2020 a cerca de 1,500 MW en 2024, y que la actual administración concluirá con aproximadamente 2,800 MW, parte de ellos con sistemas de almacenamiento energético.
Afirmó que este crecimiento representa un salto cualitativo en la estabilidad del sistema eléctrico, con impacto directo en la seguridad energética, la atracción de inversiones y la sostenibilidad del desarrollo económico del país.

