El precio internacional del petróleo superó los 100 dólares por barril, impulsado por la escalada del conflicto militar entre Estados Unidos, Israel e Irán en Medio Oriente.
La subida representa el nivel más alto registrado desde 2022 y refleja el temor de los mercados a una interrupción prolongada del suministro energético mundial.
Los ataques militares y las tensiones en la región han afectado la producción petrolera y el transporte marítimo en zonas estratégicas.
Impacto del conflicto en el mercado energético
Los precios del crudo Brent y del West Texas Intermediate (WTI) registraron fuertes aumentos en los mercados internacionales.
En algunos momentos, el barril superó los 105 y 107 dólares, impulsado por la incertidumbre sobre la disponibilidad futura de petróleo.
Los analistas señalan que la guerra ha provocado interrupciones en la producción y en el transporte del crudo, lo que genera presión inmediata sobre los precios.
El conflicto también amenaza con afectar el estrecho de Ormuz, una ruta estratégica por donde pasa cerca del 20 % del petróleo que se comercia en el mundo.
Reducción de producción y riesgos para el suministro
Algunos países productores del Golfo Pérsico han reducido su producción debido a problemas logísticos y al cierre parcial de rutas marítimas.
También se han reportado ataques contra infraestructura energética y terminales petroleras, lo que agrava la incertidumbre en el mercado. En varios países, las compañías petroleras y navieras han limitado operaciones por razones de seguridad.
Efectos en la economía mundial
El alza del petróleo genera preocupación por su impacto en la economía global. Los precios de la energía influyen directamente en la inflación, el transporte y el costo de bienes y servicios, lo que puede afectar el crecimiento económico.
Ante la situación, algunos países del G7 evalúan liberar reservas estratégicas de petróleo para estabilizar el mercado y reducir la presión sobre los precios.
Los analistas advierten que el comportamiento del mercado dependerá de la evolución del conflicto y de la estabilidad en las rutas energéticas del Medio Oriente.
Fuentes: DW y otras.

