Santo Domingo (RD).- El Departamento de Salud Mental llama a evitar que menores consuman bebidas alcohólicas y para ello los padres, madres y tutores deben mantener la vigilancia de sus hijos.
De acuerdo con el órgano del Ministerio de Salud Pública (MSP) la ingesta de licores en niños, niñas y adolescentes puede producir intoxicación y hasta la muerte.
“Los padres, madres y tutores deben mantener vigilancia activa en los hijos o menor de edad que se encuentre bajo su supervisión, para evitar que estos consuman bebidas alcohólicas o que alguien pueda inducirlos a hacerlo», manifestó Elías Tejada, psicólogo y Clúster del Alcohol
La institución, a través de su Departamento de Salud Mental, recomienda un monitoreo constante en las fiestas, encuentros familiares o en cualquier lugar donde se consuma este tipo bebidas, para prevenir daños físicos y psíquicos en los menores de edad.
En el parte de prensa del ente oficial, se reiteró la alerta, a propósito de que el Centro de Operaciones de Emergencias (COE) reportó el lunes 25 del mes en curso, que al menos nueve menores de edad resultaron intoxicados por ingesta de alcohol durante la celebración de Nochebuena.
En el acostumbrado conversatorio de Salud Mental, Tejada manifestó: “en la mayoría de los casos cuando suceden acontecimientos como este, es por la negligencia de los padres, quienes desconocen todos los problemas físicos, mentales, a corto y a largo plazo, que esto puede provocarles a los niños, niñas y adolescentes”.
Dijo que los riesgos del consumo de alcohol en los menores de edad se prolongan especialmente en el cerebro y la memoria, que en ocasiones el impacto es de por vida creando una mayor posibilidad de depresión, ansiedad y baja autoestima, además de cambiar las hormonas en el cuerpo, lo que afecta el crecimiento y la pubertad.
Llama a evitar que menores consuman bebidas
El profesional explicó que el consumo de estas bebidas o algunas otras sustancias controladas, incitan a los adolescentes a tener relaciones sexuales de manera descontroladas y sin protección, lo que puede desencadenar la propagación de enfermedades de transmisión sexual, embarazos no planificados, agresiones sexuales y violencia en sentido general.
“En vista de todo esto, lo mejor es evitar, prevenir, mantener una educación y observación firme y apropiada en nuestros hijos, además de que el famoso “traguito”, no aporta nada positivo al organismo, como padres vamos a asumir nuestro rol con responsabilidad, si vamos a dedicar tiempo que sea de calidad y no a contribuir al daño físico y mental de nuestros hijos e hijas», concluyó el especialista de la conducta.

