Con los cambios en la cédula y el pasaporte, ¿cuáles retos tiene el sistema financiero en RD?
La República Dominicana atraviesa una transformación trascendental con la renovación de la cédula de identidad y electoral y la implementación del pasaporte electrónico. Este proceso eleva los estándares de seguridad documental, pero también plantea desafíos estructurales para el sistema financiero. Según el economista dominicano Jesús Geraldo Martínez, consultor con amplia experiencia en regulación y supervisión financiera, el impacto real dependerá de cómo la banca gestione la transición.
La modernización de la identidad incorpora elementos biométricos y mecanismos criptográficos alineados con estándares internacionales. Sin embargo, Martínez advierte que “el documento por sí solo no elimina el fraude; lo reduce en la medida en que existan procesos de validación adecuados”. Esto implica que la banca dominicana debe actualizar sus protocolos internos con visión estratégica.
El primer desafío será la coexistencia documental. Durante el período de transición convivirán documentos antiguos y nuevos, lo que puede generar brechas operativas. Sin lineamientos claros, podrían surgir inconsistencias entre sucursales y canales digitales.
Revisión de protocolos
En segundo lugar, será imprescindible revisar los protocolos KYC (Conozca a su Cliente). Limitar la verificación a una simple revisión visual desaprovecharía el potencial de la nueva identidad. La actualización de manuales, matrices de riesgo y procesos de onboarding digital será determinante.
Otro reto clave es la inversión tecnológica. La banca deberá evaluar la capacidad de sus sistemas para validar características electrónicas avanzadas e integrar herramientas de verificación digital. A esto se suma la capacitación del personal, elemento esencial para identificar inconsistencias y cerrar brechas operativas.
Martínez, experto en gestión de riesgos financieros y pruebas de estrés, subraya además la necesidad de fortalecer la ciberseguridad, anticipando la migración del fraude hacia esquemas de phishing e ingeniería social.
La modernización documental no es un simple cambio administrativo: es una oportunidad para consolidar un sistema bancario más resiliente, seguro y competitivo.
Fuente: Acento.

