La banca dominicana crece en cobertura física mientras avanza la digitalización de servicios.
Santo Domingo , RD. — Los bancos múltiples incrementaron en 44% sus puntos de acceso físico durante los últimos ocho años, impulsados por la expansión de cajeros automáticos y subagentes bancarios. Este crecimiento ha permitido ampliar la cobertura de los servicios financieros en todo el territorio nacional, en paralelo con el avance sostenido de la digitalización.
Expansión de canales físicos
De acuerdo con datos de la Asociación de Bancos Múltiples de la República Dominicana (ABA), los puntos de acceso bancario (PAB) pasaron de 4,704 en 2015 a 6,777 al cierre de 2023. Este aumento refleja una mayor disponibilidad de atención presencial, complementada con opciones digitales que permiten operar en cualquier momento y desde cualquier lugar.
Al finalizar 2023, el sistema contaba con 885 sucursales, 3,322 cajeros automáticos y 2,570 subagentes bancarios afiliados. Cada uno de estos canales cumple funciones específicas dentro del ecosistema financiero, facilitando tanto operaciones básicas como servicios más complejos.
Las sucursales continúan siendo espacios clave para la interacción directa con los clientes, mientras que los cajeros automáticos permiten realizar retiros, depósitos y consultas. Por su parte, los subagentes operan como extensiones del banco en comercios, acercando los servicios a comunidades con menor acceso.
Cajeros lideran la red bancaria
Los cajeros automáticos se mantienen como el principal canal físico en términos numéricos. Su cantidad creció de 2,444 en 2015 a 3,322 en 2023, lo que representa un aumento de 878 unidades en ese período.
A junio de 2026, la red continuó expandiéndose hasta alcanzar aproximadamente 3,603 cajeros automáticos distribuidos en todo el país. Esta infraestructura permite a los usuarios realizar transacciones interbancarias, facilitando el acceso sin importar la entidad financiera a la que pertenezcan.
Subagentes impulsan inclusión regional
El crecimiento de los subagentes bancarios ha sido uno de los aspectos más dinámicos del sistema. Entre 2015 y 2023, estas afiliaciones pasaron de 1,333 a 2,570, lo que evidencia un aumento significativo de 1,237 puntos.
El impacto más relevante de este canal se observa en su distribución geográfica. En 2015, la Zona Metropolitana y la región Norte concentraban cada una el 37% de los subagentes, mientras que el Sur y el Este tenían menor participación.
Sin embargo, para junio de 2026, el panorama cambió. El Sur elevó su participación a 23.01% y el Este a 14.21%, mientras la Zona Metropolitana y el Norte registraron 32.68% y 30.10%, respectivamente. Esto confirma una mayor descentralización de los servicios financieros.
Reducción de sucursales tradicionales
En contraste con el crecimiento de otros canales, las sucursales disminuyeron ligeramente. Pasaron de 927 en 2015 a 885 en 2023, lo que representa una reducción de 42 oficinas, equivalente al 4.5%.
Este comportamiento responde a diversos factores, incluyendo la salida de algunas entidades del mercado, así como ajustes estratégicos en la red física. A pesar de esta reducción, las sucursales siguen siendo esenciales para operaciones que requieren atención personalizada.
Transformación hacia modelos híbridos
El análisis de la ABA indica que el sistema financiero dominicano avanza hacia un modelo híbrido. En este esquema, los canales físicos se complementan con plataformas digitales que permiten mayor eficiencia y alcance.
Las sucursales continúan ofreciendo servicios como gestión de préstamos, apertura de cuentas y operaciones de caja, aunque con costos operativos más elevados. En cambio, los subagentes y cajeros ofrecen una alternativa más flexible para expandir la cobertura.
La evolución futura dependerá del equilibrio entre digitalización y atención presencial, así como de la capacidad del sistema para seguir llegando a zonas con acceso limitado. Este proceso apunta a una transformación gradual que fortalece la inclusión financiera en el país.

