Las labores continúan con rescates esperanzadores entre miles de desaparecidos en zonas críticas afectadas.
Nepal mantiene este sábado las operaciones de búsqueda, once días después de la riada que devastó el norte del país. Las autoridades continúan los trabajos alentadas por recientes rescates con vida. Sin embargo, el panorama sigue siendo crítico, con miles de personas aún desaparecidas bajo el lodo y los escombros.
El balance oficial ofrecido por las autoridades nepalíes cifra en casi cinco mil los desaparecidos, muchos de ellos en zonas de difícil acceso. Entre los afectados figuran centenares de trabajadores que permanecen sin localizar en centrales hidroeléctricas arrasadas por el agua y el barro.
Rescates reavivan esperanza
El ministro del Interior, Sudhan Gurung, destacó que los últimos hallazgos representan “un rayo de esperanza” en medio de la tragedia. Aseguró que las operaciones de rescate continuarán, especialmente dentro de túneles y estructuras colapsadas.
En las últimas horas, los rescatistas lograron salvar con vida a un ciudadano chino y a una mujer nepalí. La operación fue ejecutada de forma conjunta por el Ejército de Nepal y un equipo de Corea del Sur. Este rescate se produjo apenas un día después de que otros dos trabajadores fueran encontrados vivos en la central Upper Trishuli 3A, donde permanecían atrapados desde el 26 de agosto.
Zonas críticas concentran mayores esfuerzos
Uno de los principales focos de búsqueda es el complejo hidroeléctrico Upper Trishuli-1. En ese lugar se encontraban más de 1,400 personas al momento del desastre. Según la empresa promotora, 557 continúan sin ser localizadas, mientras que unas 115 podrían estar atrapadas en la zona de la presa y el túnel principal.
Las operaciones cuentan con el apoyo de especialistas internacionales procedentes de India, China y Corea del Sur. Los equipos trabajan en condiciones complejas, debido a la acumulación de escombros y la inestabilidad del terreno.
Balance y operaciones en comunidades afectadas
El último informe consolidado por la Policía de Nepal eleva a 1,344 los cuerpos y restos humanos recuperados. Además, se mantienen 4,887 personas sin localizar, lo que refleja la magnitud del desastre.
Las labores de búsqueda no se limitan a las centrales hidroeléctricas. También se desarrollan en comunidades de Rasuwa y Nuwakot, así como a lo largo del corredor del río Trishuli. Equipos terrestres y helicópteros participan en la localización de desaparecidos, la evacuación de afectados y el suministro de ayuda a poblaciones aisladas.
La destrucción de carreteras y puentes ha complicado el acceso a varias zonas. A pesar de ello, las autoridades insisten en mantener activos todos los operativos mientras existan posibilidades de encontrar sobrevivientes.
Fuente: DW

