Con tecnología de riego eficiente, optimiza recursos y dispara productividad agrícola sostenible.
BATEY 6, Bahoruco.– El Consorcio Azucarero Central Barahona (CAC) informó resultados relevantes tras aplicar tecnologías modernas de riego en sus plantaciones. La introducción del riego por goteo y el fertirriego ha transformado la productividad agrícola y el uso eficiente del agua en la región.
De acuerdo con datos de la empresa, esta combinación tecnológica ha permitido incrementar la producción de caña de azúcar en cerca de un 40% por hectárea. Además, la eficiencia en la aplicación del agua supera el 85%, lo que evidencia un manejo más preciso del recurso hídrico.
El gerente administrativo del CAC, José Antonio García, explicó que más de 1,700 hectáreas ya operan bajo riego por goteo. Este cambio ha generado una reducción superior al 30% en el consumo de agua, en comparación con los sistemas tradicionales por gravedad.
Impacto en la gestión del agua
García destacó que la implementación de estas tecnologías comenzó en 2014 y ha crecido de forma sostenida. Señaló que el objetivo principal ha sido optimizar el uso del agua para beneficiar no solo al consorcio, sino también a otros productores agrícolas.
“El ahorro de agua permite que este recurso pueda ser utilizado por productores de plátano, guineo y otros cultivos en la cuenca baja del río Yaque del Sur”, afirmó. También indicó que agricultores de Bahoruco, Independencia y Barahona comparten este beneficio.
Mejora del suelo y nutrición del cultivo
Los beneficios no se limitan al ahorro hídrico. Según el ejecutivo, los campos tecnificados presentan mejoras en las condiciones del suelo, incluyendo menor salinidad y mejor comportamiento de los niveles freáticos.
El fertirriego permite aplicar nutrientes directamente a la raíz en dosis controladas. Esto mejora la absorción y logra un desarrollo más uniforme del cultivo, lo que impacta positivamente en la calidad y rendimiento de la caña.
Proyecto Aguacatico como referencia
Un caso destacado es el Proyecto Aguacatico, donde se reactivaron más de 860 hectáreas mediante riego tecnificado. Allí se logró un aumento del 25% en la productividad y una reducción de cerca de dos millones de metros cúbicos de agua al año.
Además, el consumo de agua por tonelada de caña disminuyó hasta en un 50%. Este resultado confirma la efectividad del modelo implementado por el CAC en distintas áreas de producción.
Monitoreo y decisiones automatizadas
El consorcio ha reforzado estas acciones con un sistema de monitoreo integral. Este incluye más de 270 pozos de observación, estaciones meteorológicas y puntos de control.
Gracias a esta red, se pueden tomar decisiones precisas sobre el riego. El sistema permite definir cuándo, cómo y cuánto regar, ajustándose a las condiciones climáticas reales en cada momento.
Compromiso con la sostenibilidad
García subrayó que en la región Enriquillo el agua es un recurso limitado. Por ello, producir más con menos agua es una necesidad estratégica para el desarrollo agrícola.
“No es solo una ventaja técnica, es la única forma de afrontar este reto y cuidar nuestro futuro”, enfatizó el ejecutivo.
El CAC reiteró su compromiso de continuar expandiendo la tecnificación de sus cultivos. La meta es que, en los próximos años, la mayor parte de sus plantaciones de caña utilicen sistemas de riego por goteo.

