Santo Domingo. El presidente Luis Abinader aseguró que las políticas públicas en favor del consumidor han permitido que la República Dominicana tenga la segunda canasta básica más económica de la región.
Durante su intervención en La Semanal con la Prensa, el mandatario destacó que PROCONSUMIDOR ha devuelto más de RD$2,000 millones a ciudadanos que reclamaron sus derechos y ha resuelto disputas por más de RD$5,000 millones entre consumidores y proveedores.
En comparación con 16 países de la región, el costo de los 35 productos esenciales en República Dominicana es de US$109.58, solo superado por Paraguay (US$92.17), mientras que Uruguay tiene el precio más alto (US$167.11).
Medidas contra productos peligrosos y fraudes
Abinader informó que más de 40,000 establecimientos se inspeccionaron, resultando en la suspensión de 4,000 negocios por irregularidades. Además, 35,000 productos no aptos para el consumo resultaron decomisados y destruidos.
En la lucha contra el Ácido del Diablo, se realizaron 256 operativos para frenar la venta ilegal de insumos utilizados en su fabricación, logrando reducir los ataques a casi cero.
Asimismo, en la lucha contra el alcohol adulterado, 201 comercios clandestinos terminaron clausurados y remitidos al Ministerio Público.
En cuanto a la publicidad engañosa, más de 8,600 anuncios se evaluaron para garantizar su veracidad.
Más oficinas y avances tecnológicos
PROCONSUMIDOR ha ampliado su alcance con 11 nuevas oficinas, sumando un total de 22 en todo el país. También ha modernizado sus servicios con chatbots, un libro de reclamaciones digital y una plataforma en línea para que los consumidores puedan dar seguimiento a sus casos sin necesidad de acudir físicamente a una oficina.
Protección al consumidor a nivel internacional
El país ha logrado reconocimiento en materia de derechos del consumidor, obteniendo el respaldo de la OEA, la Unión Europea y la Declaratoria de Ginebra para la resolución de conflictos transfronterizos. También ha firmado acuerdos con la FTC de EE.UU., SEGIB en Madrid y el SICA-S.

