La recuperación del café dominicano avanza con una estrategia integral que combina innovación genética, asistencia técnica y fortalecimiento del productor local. Con una base productiva de 28,211 caficultores y 30,802 fincas registradas por el Instituto Dominicano del Café, el sector busca devolver competitividad al grano nacional y reducir la dependencia de importaciones.
Actualmente, las importaciones de café rondan los US$ 30 millones anuales, una cifra que el empresariado considera insostenible para el desarrollo rural. Manuel Pozo Perelló, presidente ejecutivo de Industrias Banilejas, ha reiterado que el objetivo es que esos recursos se queden en el campo dominicano, generando mayor dinamismo en la economía rural y fortaleciendo la cadena de valor.
La crisis que golpeó al sector tuvo su punto más crítico con la expansión de la roya del café, un hongo que provocó pérdidas millonarias en Centroamérica y República Dominicana. A partir de 2014, las exportaciones comenzaron a descender mientras las importaciones aumentaban, afectando la balanza comercial del rubro.
Introducción de variedades
Frente a este panorama, el sector apostó por la introducción de más de 14 variedades resistentes a la roya y la broca, provenientes de países con experiencia en investigación cafetalera como Costa Rica y Brasil. Tras rigurosos procesos de adaptación, se seleccionaron las que mejor responden al clima y las condiciones del suelo dominicano.
El impacto de estas medidas ya comienza a reflejarse en cifras. Luego de tocar fondo entre 2015 y 2016, cuando la producción cayó por debajo de los 100,000 quintales, actualmente se estima una recuperación hasta los 270,000 quintales, marcando un repunte significativo.
Además del componente productivo, el café cumple un rol clave como cultivo distribuidor de riqueza. Desde el productor hasta el recolector y los pequeños comercios rurales, toda la comunidad se beneficia del dinamismo del sector.
La meta es clara: consolidar un modelo sostenible que permita al café dominicano recuperar su prestigio internacional y volver a posicionarse en mercados como Estados Unidos, Europa y Japón, donde históricamente tuvo reconocimiento por su calidad y origen.
Fuente: KA.

