Infierno en ruta canaria deja miles de muertos

Redacción: Fuente Externa
Migrantes en embarcación precaria cruzando el Atlántico hacia Islas Canarias en ruta peligrosa
Migrantes enfrentan violencia extrema en el Atlántico

Travesía mortal en el Atlántico

La travesía entre África y las Islas Canarias es considerada la ruta migratoria más peligrosa del mundo, donde en 2025 murieron alrededor de 2.000 personas.

En algún punto entre el sur de Marruecos y Tenerife comenzó el infierno para Ismael Ouattara, quien perdió a su esposa e hija tras días.

«Mi hija murió en mis brazos y al día siguiente, mi esposa no despertó», recuerda el joven, atribuyendo el fallecimiento al impacto emocional extremo sufrido.

Violencia y deshumanización en alta mar

Al igual que miles de migrantes, Ouattara salió de Costa de Marfil buscando oportunidades en Europa, sin imaginar que la travesía terminaría en tragedia devastadora.

«Los muertos fueron arrojados al mar inmediatamente«, relata, señalando que otros pasajeros actuaron sin consentimiento, lo que aún hoy le causa profundo dolor emocional.

En condiciones extremas, los brotes de violencia no son inusuales, como recuerda Mohammed Manga, quien vivió episodios caóticos durante su travesía hacia Canarias recientemente.

«Al cuarto día, algunos entraron en pánico y se acusaban de brujería», explica Manga, describiendo un ambiente de tensión que derivó en múltiples heridos graves.

El joven asegura que nadie rindió cuentas tras llegar a destino, destacando que muchos creen que en alta mar pueden actuar sin consecuencias legales.

Denuncias de asesinatos y abusos

En los últimos años, las travesías hacia Canarias han disminuido, pasando de más de 40.000 migrantes en 2024 a unos 18.000 en 2025 aproximadamente.

Expertos atribuyen la reducción a mayores controles fronterizos y cooperación entre Europa, Mauritania y Marruecos, aunque aumentan denuncias por violencia extrema durante los viajes.

A mediados de 2024, varios migrantes fueron gravemente agredidos por otros pasajeros, mientras en 2025 se investigó un presunto asesinato masivo en alta mar.

Según sobrevivientes, decenas de personas fueron golpeadas hasta morir y arrojadas al mar incluso con vida, en hechos que estremecen profundamente a autoridades internacionales.

Las investigaciones continúan, aunque no se ha determinado si los responsables pertenecían a redes de tráfico de personas o eran simples pasajeros involucrados directamente.

Dificultades para hacer justicia

La abogada Loueila Sin Ahmed Ndiaye explica que procesar estos delitos resulta complejo por problemas de jurisdicción, al ocurrir fuera del territorio español frecuentemente.

Además, los testimonios suelen ser contradictorios, debido a factores como miedo, frío, deshidratación y deterioro psicológico tras varios días en condiciones extremas en altamar.

Muchos sobrevivientes se niegan a colaborar con autoridades por temor o desconfianza, evitando procesos judiciales que podrían implicar a compañeros de viaje directamente relacionados.

Esto provoca que en numerosos casos, las víctimas y sus familias no reciban indemnización pese a tener derecho legal a compensación por daños sufridos.

Duelo sin cierre

Para Ismael Ouattara, la compensación económica carece de valor frente a la pérdida de su familia durante la peligrosa travesía hacia Canarias en el Atlántico.

Cuatro años después, ha reconstruido su vida junto a su hija sobreviviente, pero aún enfrenta el dolor de no tener un lugar donde honrar recuerdos.

«No tengo una tumba a la que llevar flores«, afirma, evidenciando el impacto emocional duradero que deja una tragedia ocurrida en medio del océano Atlántico.

Fuente externa: DW

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