La reciente desaparición de infantes como Brianna Genao y Roldany Calderón ha reactivado en la opinión pública dominicana teorías sobre supuestas redes de tráfico de órganos.
Especialistas del Instituto Nacional de Coordinación de Trasplantes (INCORT) aseguran que estas versiones carecen de sustento médico y logístico. Así lo destaca un trabajo de la periodista Katherine Espino, en El Día.
El doctor Luis Manuel Pérez Méndez, coordinador de Trasplante Hepático del INCORT, explicó que la donación de órganos exige condiciones clínicas muy específicas. Entre ellas, el donante debe estar en ventilación mecánica, con estabilidad hemodinámica y adecuada oxigenación.
Según el especialista, estas condiciones no coinciden con muertes violentas ni secuestros improvisados. Además, los órganos solo pueden ser extraídos y trasplantados en entornos hospitalarios controlados.
Requisitos hospitalarios estrictos
Pérez Méndez indicó que los trasplantes requieren tecnología avanzada y equipos médicos altamente especializados.
En la República Dominicana, solo el Hospital General de la Plaza de la Salud está habilitado para realizar procedimientos complejos como el trasplante hepático.
Estas limitaciones hacen imposible la existencia de redes clandestinas capaces de realizar trasplantes fuera del sistema de salud formal.
Casos usados como ejemplo
El caso de Carla Massiel Cabrera, desaparecida en 2015, suele citarse como ejemplo de tráfico de órganos.
Sin embargo, las investigaciones oficiales concluyeron que su muerte no estuvo relacionada con trasplantes.
El doctor José del Carmen Caraballo, también del INCORT, advirtió que la difusión de estos rumores daña el sistema nacional de donación. Según explicó, genera desconfianza y reduce la disposición de las familias a autorizar donaciones.
Contexto adicional
Los especialistas llaman a consultar fuentes verificadas, especialmente en momentos de alta sensibilidad social.
Insisten en que los mitos, aunque comprensibles desde la emoción colectiva, no deben sustituir el rigor técnico ni investigativo.
La prioridad, subrayan, debe ser encontrar a los niños desaparecidos y fortalecer los protocolos de búsqueda y protección infantil, sin alimentar versiones infundadas.
Fuente: ED.

