EE. UU. ofrece USD 10 millones por espía chino

Redacción: Gerardo Davis

Una recompensa millonaria busca localizar al acusado de robar investigaciones sobre COVID-19.

EE. UU. – El Gobierno de Estados Unidos ofrece una recompensa de hasta USD 10 millones por información que permita localizar a Zhang Yu, ciudadano chino de 45 años acusado de trabajar para los servicios de inteligencia de su país y de participar en el robo de investigaciones relacionadas con el COVID-19.

El Departamento de Estado anunció este miércoles la recompensa mediante su programa Recompensas por la Justicia. La iniciativa también contempla la posibilidad de reubicación para quienes proporcionen información sobre Zhang, sus colaboradores o sus actividades.

Según las autoridades estadounidenses, Zhang pertenece a la Oficina de Seguridad del Estado de Shanghái, una delegación regional del Ministerio de Seguridad del Estado de China, organismo encargado de labores de inteligencia exterior y contrainteligencia.

Washington sostiene que Zhang participó, junto a otros colaboradores, en varias campañas de intrusión informática dirigidas contra víctimas estadounidenses. Las operaciones tenían como objetivo obtener información mediante actividades de ciberespionaje.

Acusación por ataques informáticos

El nombre de Zhang aparece desde julio de 2025 en una acusación formal de nueve cargos presentada ante un tribunal federal del Distrito Sur de Texas. El Departamento de Justicia hizo público el documento el 8 de julio de ese año y atribuyó a Zhang y a Xu Zewei ataques informáticos cometidos entre febrero de 2020 y junio de 2021.

La acusación señala que ambos actuaron bajo la dirección de oficiales de la inteligencia de Shanghái. Las autoridades estadounidenses vinculan estas operaciones con una estructura en la que empresas privadas ejecutan ataques mientras funcionarios de inteligencia establecen los objetivos.

El esquema, según el Departamento de Justicia, permite dificultar la identificación directa del Estado chino y complica que los operadores involucrados sean llevados ante la justicia.

Xu Zewei, de 34 años, fue detenido el 3 de julio de 2025 en el aeropuerto de Malpensa, en Milán, cuando llegaba desde China para pasar unas vacaciones con su esposa. Desde el inicio del proceso sostuvo que había sido víctima de una confusión de identidad.

Tras casi diez meses de procedimiento judicial en Italia, Xu fue extraditado a Estados Unidos y compareció el 27 de abril de 2026 ante un tribunal federal de Houston. Su proceso continúa abierto y, hasta ahora, no consta una fecha para el juicio.

La dimensión de la campaña

El FBI y la Agencia de Ciberseguridad y Seguridad de Infraestructuras (CISA) publicaron una alerta conjunta el 10 de marzo de 2021. Un mes después, en abril, el Departamento de Justicia obtuvo autorización judicial para limpiar cientos de computadoras vulnerables ubicadas en territorio estadounidense.

Las cifras citadas en la acusación muestran la magnitud de la campaña informática. Según la Fiscalía federal, el grupo identificado como HAFNIUM tuvo como objetivo a más de 60.000 entidades en Estados Unidos y consiguió vulnerar a más de 12.700 para sustraer información sensible.

No obstante, la causa contra Zhang y Xu no les atribuye toda la actividad de HAFNIUM. La acusación sostiene que ambos participaron en determinadas operaciones junto con otros integrantes que no han sido identificados públicamente.

Información sobre COVID-19

El caso también tiene una dimensión relacionada con las investigaciones sobre la pandemia. Nicholas Ganjei, fiscal federal del Distrito Sur de Texas, declaró en julio de 2025 que la acusación sostenía que Xu había pirateado y sustraído información crucial sobre el COVID-19 por instrucciones del Gobierno chino.

El fiscal vinculó esas acciones con las acusaciones estadounidenses contra Beijing por ocultar información relacionada con el virus y sus orígenes. China ha negado anteriormente su participación en este tipo de operaciones de espionaje informático.

La investigación estadounidense sostiene que el Ministerio de Seguridad del Estado emplea un modelo basado en contratistas. Bajo este esquema, empresas privadas realizarían los ataques mientras oficiales de inteligencia determinan los objetivos, una estructura que dificulta establecer públicamente la responsabilidad estatal directa.

Zhang continúa sin ser localizado

La detención de Xu en Italia fue posible porque el acusado viajó a un tercer país. El caso de Zhang es diferente, ya que las autoridades estadounidenses todavía no han divulgado dónde podría encontrarse.

Quince meses después de que se conociera la acusación formal en su contra, Zhang continúa prófugo. Estados Unidos mantiene ahora una recompensa de hasta USD 10 millones para obtener información que permita localizarlo y avanzar en el proceso judicial.

Mientras tanto, Xu enfrenta en Houston el procedimiento federal derivado de la acusación. El tribunal todavía no ha establecido una fecha de juicio, mientras las autoridades estadounidenses continúan buscando a Zhang y a posibles colaboradores vinculados con las operaciones de ciberespionaje.

Fuente: Infobae

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