Santo Domingo. – El coordinador de la Pastoral Penitenciaria, Fray Arístides Jiménez, consideró que el Gobierno dominicano debe realizar una investigación tras el cierre de la oficina de la Administración para el Control de Drogas (DEA) en República Dominicana por un supuesto caso de corrupción.
El religioso ofreció sus declaraciones luego de participar en un encuentro con integrantes del Poder Judicial.
“Enciende una alerta”
Jiménez sostuvo que el cierre de la oficina en Santo Domingo “no ha sido en Alaska, fue en República Dominicana”. En ese sentido, indicó que el país debe realizar sus propias indagatorias.
Afirmó que la situación “enciende una alerta” y que corresponde a las autoridades dominicanas esclarecer los hechos.
Según expresó, cuando se adopta una medida de esa naturaleza en una delegación diplomática de esa envergadura, es porque ocurre una situación relevante.
Llamado a investigación oficial
El coordinador de la Pastoral Penitenciaria señaló que el Gobierno debe ordenar una pesquisa para determinar si algún funcionario dominicano estaría involucrado.
Indicó que una investigación por parte de las instituciones nacionales contribuiría a garantizar la paz y la tranquilidad de la población. “Los que deben decirnos qué pasa deben investigar”, manifestó ante periodistas.
Contexto adicional
El cierre de la oficina de la DEA en el país ha generado cuestionamientos en distintos sectores.
Hasta el momento, no se han ofrecido detalles oficiales sobre las causas específicas de la medida ni sobre posibles implicaciones locales.

