El pasado jueves cerca de las 5:37 p.m., el ambicioso programa espacial de SpaceX, liderado por Elon Musk, enfrentó un contratiempo significativo durante el séptimo vuelo de prueba de su cohete Starship, considerado el más grande y potente jamás construido.
Desde su base de lanzamiento en el sur de Texas, el cohete despegó con éxito, pero una serie de fallas marcó su destino pocos minutos después.
Según informó The New York Times, la etapa inferior del cohete, conocida como Super Heavy, logró aterrizar exitosamente en el punto de lanzamiento. Sin embargo, la etapa superior, también llamada Starship, sufrió un apagado prematuro de algunos de sus motores. Esto resultó en la pérdida de la nave y la interrupción de las comunicaciones alrededor de 8,5 minutos después del despegue.
Videos compartidos en redes sociales captaron lo que parecían ser restos del cohete desintegrándose en pleno vuelo, cayendo sobre el Caribe, especialmente República Dominicana.
Kate Tice, portavoz de la transmisión oficial de SpaceX, confirmó el incidente al declarar: “Podemos confirmar que perdimos la nave”.
Medios de comunicación y usuarios en redes sociales reportaron que fragmentos del cohete fueron visibles desde el norte de la República Dominicana. Testigos en Montecristi, Santiago y Valverde observaron destellos en tonos blancos, verdes y anaranjados moviéndose rápidamente sobre el Atlántico.
Las imágenes de los restos sobrevolando el área generaron inquietud en la población local, aunque no se reportaron daños o afectaciones directas en el territorio dominicano.
IDAC
El Instituto Dominicano de Aviación Civil (IDAC) emitió un comunicado para calmar a la población, afirmando que el espacio aéreo dominicano no estuvo en peligro en ningún momento.
“Queremos tranquilizar a la población, ya que los restos de la nave espacial nunca representaron un peligro para el espacio aéreo de la República Dominicana, ni para la seguridad de los ciudadanos”, destacó el organismo.
El IDAC aseguró haber mantenido un monitoreo constante de la situación desde que ocurrió el incidente y reafirmó su compromiso con la seguridad de la aviación civil en el país.
El incidente representa un revés para SpaceX en su misión de desarrollar una tecnología espacial reutilizable y confiable. A pesar de los desafíos, la compañía ha demostrado en el pasado su capacidad para aprender de sus errores y avanzar hacia nuevos logros.

