París, Francia. – Las protestas sociales registradas el sábado 17 de octubre en Francia dejaron 2,000 personas detenidas y 600 integrantes de los servicios de seguridad y emergencia heridos, según el balance provisional del Ministerio del Interior.
Las manifestaciones provocaron enfrentamientos con las fuerzas del orden, incendios, saqueos y daños a edificios públicos en distintas ciudades. París concentró 855 detenciones, mientras las autoridades evaluaban las consecuencias de los disturbios.
El ministro del Interior, Laurent Núñez, informó este domingo 18 de octubre que las cifras podrían aumentar. También atribuyó parte de los actos violentos a grupos de ultraizquierda y personas involucradas en saqueos.
Daños millonarios y comercios afectados
La Federación del Comercio y de la Distribución estimó que 1,500 establecimientos comerciales sufrieron actos vandálicos durante la jornada. La organización advirtió que las pérdidas podrían alcanzar cientos de millones de euros, debido a los saqueos y daños materiales.
Uno de los incidentes ocurrió en Limoges, donde un incendio causó graves daños al edificio histórico del Ayuntamiento. Las autoridades locales denunciaron que varias personas provocaron el fuego durante los disturbios.
Gobierno anuncia medidas ante disturbios
El primer ministro francés, Sébastien Lecornu, solicitó que las fiscalías pidieran prisión provisional para personas detenidas por los hechos violentos. Asimismo, convocó una reunión interministerial para evaluar los daños y coordinar la respuesta de las instituciones públicas.
Por su parte, el presidente Emmanuel Macron condenó los ataques contra establecimientos e instituciones. También anunció que se dirigiría a la nación para abordar la situación.
Protestas por el costo de vida
Las movilizaciones reunieron a estudiantes, sindicatos y otros sectores sociales que expresaron su descontento por el aumento del costo de vida y las condiciones de los servicios públicos. El Ministerio del Interior calculó una participación de 550,000 manifestantes en todo el país. Los organizadores elevaron esa cifra a más de 800,000 personas.
Aunque numerosas concentraciones transcurrieron pacíficamente, otras terminaron en enfrentamientos y ataques contra propiedades públicas y privadas.
El presidente estadounidense, Donald Trump, también reaccionó a los acontecimientos. En una publicación en Truth Social, vinculó los disturbios con la inmigración y pidió controles fronterizos más estrictos.
Las autoridades francesas mantenían la evaluación de los daños y las investigaciones para identificar a los responsables de los actos violentos.

