El presidente de la Fundación Institucionalidad y Justicia (Finjus), Servio Tulio Castaños Guzmán, exigió a la Junta Central Electoral (JCE) ser más drástica con la aplicación de sanciones a quienes incurran en delitos electorales.
Dijo que el proceso electoral en sentido general transcurrió de manera adecuada, pero se vieron algunas modalidades de proselitismo que a todas luces violentaron las normas electorales vigentes.
“Hay que destacar e insistir en que los organismos encargados de normar y monitorear los procesos electorales tienen que endurecer las sanciones a los fines de desaparecer este tipo de delitos”, resaltó.
Detalló que durante el proceso pudieron observarse compra de votos, pancartas, propaganda impresa, gorras, camisetas y botones y con identificación de partidos y candidatos, entre otros ilícitos.
El doctor Castaños Guzmán manifestó luego de hacer un proceso evaluativo pudo observar que en la actual contienda cívica pudiera producirse una amplia abstención electoral en algunas partes del territorio nacional.
Indicó que en las elecciones municipales en sentido general fue muy positivo y organizado, pero en lo adelante hay que tomar en cuenta estas observaciones de endurecer las sanciones a todos aquellos partidos que incurran en ilícitos electorales.
Irregularidades en el proceso
La organización cívica Participación Ciudadana refirió algunas irregularidades detectadas durante su trabajo de observación en las votaciones de este 18 de febrero.
Entre otras, destaca el proselitismo el día de la jornada electoral. Nuestros observadores pudieron observar proselitismo abierto en los recintos y sus alrededores en el 45 % de los casos la mayoría a favor del Partido Revolucionario Moderno-PRM-, seguido por el Partido de la Liberación Dominicana-PLD- y en menor proporción la Fuerza del Pueblo-FP- y el Partido Revolucionario Dominicano -PRD-, expuso Participación Ciudadana.
Las modalidades más utilizadas son las pancartas, propaganda impresa, gorras, camisetas y botones con identificación de partidos y-o candidatos.
En el 91.7% de los recintos las filas se realizaron en completo orden. Sin embargo, hubo muchas quejas en el sentido de que el diseño de la caseta de votación no garantizaba el secreto del voto, particularmente en los lugares de gran aglomeración de votantes

