El cáncer sigue siendo una de las principales causas de muerte a nivel mundial. En 2020 provocó cerca de 10 millones de fallecimientos, según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS). Sin embargo, los avances científicos y médicos están transformando el panorama de esta enfermedad.
Actualmente, muchos tipos de cáncer pueden curarse si se detectan a tiempo. Incluso en fases avanzadas, los tratamientos permiten retrasar la progresión y mejorar la calidad de vida de los pacientes.
Innovaciones en tratamientos
Instituciones como el Hospital Johns Hopkins, en Estados Unidos, destacan el papel de la inmunoterapia y la medicina de precisión. Estas estrategias buscan atacar específicamente las células cancerígenas, reduciendo el daño a las células sanas.
La especialista Dani Skirrow, vinculada a Cancer Research, explica que los tratamientos actuales son más personalizados. Antes, las terapias se enfocaban en eliminar células de rápido crecimiento, lo que generaba efectos secundarios significativos.
Hoy, el conocimiento sobre los procesos biológicos del cáncer permite desarrollar fármacos dirigidos a mecanismos específicos, lo que incrementa su efectividad y reduce complicaciones.
Además, se investigan vacunas preventivas para personas con alto riesgo. Estas buscan entrenar al sistema inmunitario para detectar y eliminar células potencialmente cancerígenas antes de que se desarrollen.
Detección temprana y nuevas tecnologías
La detección precoz sigue siendo clave en la lucha contra el cáncer. Por ello, científicos trabajan en métodos menos invasivos e innovadores. Entre las propuestas destacan pruebas como piruletas para detectar cáncer oral, análisis de aliento para cáncer de estómago y exámenes de orina para identificar cáncer de pulmón.
Asimismo, la inteligencia artificial se consolida como aliada en la medicina. Esta tecnología permite analizar grandes volúmenes de datos clínicos, mejorar diagnósticos y apoyar decisiones terapéuticas.
Desigualdad en el acceso a tratamientos
A pesar de estos avances, persisten grandes brechas en el acceso a la atención oncológica. La OMS advierte que en países de bajos ingresos muchas personas no reciben tratamientos básicos.
Un informe de 2024 señala que la mayoría de los países evaluados no financian adecuadamente los servicios oncológicos ni los cuidados paliativos.
Cary Adams, director de la Unión Internacional para el Control del Cáncer (UICC), afirma que el acceso a la atención no debe depender del lugar de residencia. Destaca que existen herramientas para garantizar servicios de calidad, pero se requiere mayor voluntad política.
Fuente: BBC

