Santo Domingo.- El mapa del turismo dominicano comienza a ampliarse con el crecimiento de Miches, Puerto Plata y otros destinos. Punta Cana mantiene su posición como principal referencia turística, mientras nuevas zonas desarrollan ofertas dirigidas a diferentes perfiles de viajeros.
Uno de los casos más visibles es Miches, municipio de El Seibo que ha recibido importantes inversiones hoteleras e inmobiliarias, según un trabajo de Patricia Heredia, de Diario Libre. La actividad turística, hotelera e inmobiliaria de la zona supera los US$1,250 millones en inversión, según datos divulgados por Promiches.
El destino cuenta con unas 3,000 habitaciones hoteleras operativas y genera más de 6,000 empleos directos e indirectos. Las cifras fueron presentadas durante un acuerdo firmado entre Promiches e Infotep el pasado 1 de septiembre. El crecimiento incluye la llegada de cadenas hoteleras internacionales. En diciembre de 2025 fueron inaugurados Secrets Playa Esmeralda y Dreams Playa Esmeralda, ambos bajo Hyatt Inclusive Collection.
Los complejos incorporaron 1,000 habitaciones, divididas en partes iguales entre ambos establecimientos. La inversión conjunta superó los RD$23,000 millones.
Puerto Plata busca otra etapa
En la costa Norte, Puerto Plata combina su actividad hotelera con un creciente mercado de cruceros y nuevos desarrollos inmobiliarios. Una de sus principales apuestas es Punta Bergantín, proyecto concebido para impulsar nuevamente la oferta hotelera de la provincia.
En octubre de 2025 comenzaron los trabajos del Meliá Bergantín Beach, que tendrá 500 habitaciones y una inversión superior a US$100 millones. El Gobierno también anunció proyectos vinculados con las marcas Westin y Hyatt dentro del desarrollo de Punta Bergantín.
Contexto adicional
La diversificación permite que cada territorio desarrolle atributos propios. Samaná, por ejemplo, mantiene una oferta vinculada con naturaleza, playas, aventura y ecoturismo. Miches apuesta por nuevos resorts y naturaleza, mientras Puerto Plata combina hotelería, cruceros e inversión inmobiliaria.
Este crecimiento puede distribuir empleos, inversiones y actividad empresarial entre más provincias, mientras amplía las opciones disponibles para los visitantes. El reto será desarrollar cada polo sin perder los atributos naturales y culturales que diferencian a los destinos.
La expansión dibuja así un turismo dominicano con mayor diversidad territorial y productos que complementan la tradicional oferta de sol y playa.
Fuente: DL.

