Argentina.– El seitán vuelve a posicionarse como una opción relevante dentro de la alimentación basada en plantas. Este producto, elaborado a partir del gluten de trigo, aporta entre 20 y 25 gramos de proteína por cada 100 gramos, lo que lo convierte en una alternativa destacada frente a otras fuentes vegetales.
De acuerdo con la farmacéutica y nutricionista Clara Aguado, citada por Elle, su popularidad responde a su capacidad saciante, textura similar a la carne y versatilidad culinaria. Estas características lo diferencian del tofu y el tempeh, dos alimentos también ampliamente utilizados en dietas vegetarianas.
La Academia de Nutrición y Dietética de Estados Unidos indica que las proteínas vegetales pueden cubrir las necesidades diarias en adultos sanos. Sin embargo, enfatiza la importancia de combinar distintas fuentes para lograr un perfil completo de aminoácidos.
Diferencias con tofu y tempeh
El seitán se distingue claramente de otros productos vegetales. Mientras el tofu se obtiene de la bebida de soja y el tempeh se elabora a partir de habas de soja fermentadas, el seitán procede del gluten de trigo.
Además de su alto contenido proteico, presenta bajo nivel de grasas y carbohidratos, lo que lo hace atractivo para quienes buscan controlar su ingesta calórica. No obstante, su consumo no es adecuado para personas con enfermedad celíaca, sensibilidad al gluten o alergia al trigo.
Aguado explicó que este alimento tiene raíces en la cocina tradicional asiática, especialmente en China y Japón, donde era utilizado por monjes budistas como sustituto de la carne debido a su textura fibrosa.
Beneficios y limitaciones nutricionales
El seitán destaca por su aporte de hierro no hemo, mineral que puede absorberse mejor si se combina con alimentos ricos en vitamina C. Sin embargo, su perfil de aminoácidos es incompleto, ya que contiene bajos niveles de lisina.
Por esta razón, los especialistas recomiendan combinarlo con legumbres como lentejas o guisantes para equilibrar su valor nutricional. La Clínica Mayo advierte que quienes padecen trastornos relacionados con el gluten deben evitarlo completamente.
Fuera de esos casos, el consumo moderado puede formar parte de una dieta equilibrada en adultos sanos. Además, su creciente presencia en supermercados y restaurantes refleja un cambio en los hábitos alimentarios, impulsado por la preocupación por la salud y la sostenibilidad.
Cómo preparar el seitán correctamente
Gracias a su sabor neutro, el seitán puede adaptarse a múltiples recetas. Los expertos sugieren marinarlo con salsa de soja, miso, ajo, jengibre o especias para potenciar su sabor.
Entre las técnicas más utilizadas destacan el salteado, la cocción al horno, la plancha en cortes finos y los guisos. También es común encontrarlo ya preparado o condimentado en tiendas.
Un estudio publicado en la revista Nutrients señala que incluir seitán en una dieta variada puede mejorar la calidad de la alimentación vegetariana. No obstante, insiste en la necesidad de mantener diversidad de fuentes proteicas y vigilar micronutrientes como hierro y vitamina B12.
Rol en la dieta vegetal moderna
El seitán se consolida como una opción que puede convivir con tofu y tempeh dentro de una dieta equilibrada. Su uso dependerá de las necesidades nutricionales y preferencias de cada persona.
En un contexto donde aumentan las dietas flexitarianas y la conciencia ambiental, este alimento “olvidado” recupera protagonismo como una alternativa práctica, nutritiva y adaptable en la cocina cotidiana.
Fuente: Infobae

