El 22 de marzo de 1895, los hermanos Lumière proyectaron los 46 segundos más importantes de la historia del cine, la primera película de la historia. Esta primera película sería el inicio de una inimaginada industria contemporánea, el Show Business
Ese mundo que hoy conocemos, que nos tranasporta a otras épocas, nos hace soñar y hasta tener esperanzas en un mundo mejor, nació en una fecha como hoy.
Nacía un nuevo género de comunicación y de arte que apasionaría a los espectadores y que, a lo largo de los años, serviría para educar, manipular, recordar.
Fueron 46 segundos, los 46 segundos que más profundamente marcaron la historia del cine, dando origen a lo que hoy conocemos como séptimo arte.

La salida de los obreros de la fábrica Lumière marcó un punto de inflexión, y a pesar de que sus autores, Auguste Marie y Louis Jean Lumière, pensaron que sería «una invención sin futuro», el cine, hoy es la industria de entretenimiento más grande del mundo.
La película –que mostraba la salida de los obreros de la fábrica de fotografía Lumière en Lyon– fue exhibida de forma comercial el 22 de marzo de 1895 en la Sociedad Francesa de Fomento de la Industria Nacional, se proyectó con gran éxito.
Los Lumière y el cine: inicio de una gran historia
Los Lumière fueron una familia de apellido premonitorio. La luz en todas sus formas estuvo detrás de sus inventos. Sin embargo, su historia arrancó durante la invasión prusiana de Francia y la comuna de París en 1870.
Para huir de estos peligros, el matrimonio formado por Antoine Lumière y Jeanne-Joséphine Costille decidió cambiar de hogar. La pareja abandonó la fronteriza Besançon y se asentó en la ciudad interior de Lyon.
Aquí empezaría una dinastía de burgueses emprendedores, el arquetipo social de una élite, cuya alegría de vivir culminará en la Belle Époque.
Auguste y Louis Lumière nacieron en Besançon en 1862 y 1864 respectivamente, pero crecieron en Lyon, donde trabajaron en el taller fotográfico de su padre, que inculcó en sus hijos el gusto por la fotografía.
Los hermanos, científicos autodidactas, pronto empezaron a dominar diferentes técnicas fotográficas. En 1881 elaboraron varias fórmulas y Louis desarrolló una placa seca que comercializó con gran éxito bajo el nombre de «etiqueta azul».
Los hermanos, rechazaron diversas ofertas para comprar sus procedimientos y con la ayuda financiera de varios amigos de la familia se lanzaron a la aventura creando una empresa con una decena de trabajadores.
El Nacimiento del cine

Tras el éxito de su primera proyección en Lyon, los hermanos Lumière abrieron un teatro para exhibir sus películas en París, en 1897.
De la película Salida de la fábrica Lumière realizaron tres versiones antes de proyectarla en la primera sesión pública, que se celebró el 28 de diciembre de 1895 en el conocido Salón Indio del Gran Café de París.
Durante una noche de insomnio, Louis acabó descubriendo la solución para hacer pasar el fotograma a través del objetivo.
El 13 de febrero de 1895, los hermanos patentaron su nuevo invento con el nombre de cinematógrafo, un aparato que era a la vez cámara y proyector. Louis y Auguste acabarían tomando en el futuro direcciones distintas, pero dejaron su gran impronta.
«Hace 120 años, la gente buscaba lo mismo que buscamos hoy: estar juntos en una sala, a oscuras, compartiendo emociones ante una gran pantalla», dice Thierry Frémaux, director del Instituto Lumière de Lyon.
Y, efectivamente, eso es lo que lograron los hermanos Lumière, no sólo con su primera película, sino con otras muchas que siguieron como El mar, La demolición de un muro o El regador regado.
Así pues, que se apaguen las luces y que la cámara nos lleve allí donde la imaginación sea capaz de llegar.

