SANTO DOMINGO. El cantautor Enrique Feliz, ganador del Premio Soberano y autor de reconocidos temas de la música popular, realizó un emotivo y reflexivo paseo por sus inicios artísticos durante su participación en la tertulia Crónicas Musicales.
El encuentro fue conducido por el periodista Máximo Jiménez y se celebró en el bar del Teatro Nacional Eduardo Brito, con la asistencia de compositores, artistas, comunicadores y gestores culturales.
La canción como expresión social
Durante su intervención, Feliz evocó su despertar creativo en la década de 1970, un período influido por la canción de protesta y el contexto social y político del país durante los gobiernos de Joaquín Balaguer. Explicó que esas circunstancias marcaron su manera de escribir y de comprender la música como vehículo de conciencia y denuncia social.
“El canto era una forma de decir lo que no se podía expresar abiertamente”, expresó el artista, al referirse al papel de la música como refugio, denuncia y esperanza en ese tiempo.
Primeras composiciones y grabaciones
Aunque señaló no recordar con exactitud su primera composición, Enrique Feliz destacó algunos temas de su autoría que lograron ser grabados por orquestas profesionales. Entre ellos mencionó No hay esa que me lo quite, popularizado por Las Chicas del País; Oasis, grabado por Cuco Valoy; y Mía, interpretado por Aníbal Bravo y su orquesta.
También recordó éxitos emblemáticos como El melao de Mireya y Creencias, piezas que consolidaron su trayectoria como compositor y cantautor.
Derechos de autor y nueva etapa
Feliz contrastó la realidad de los compositores en décadas pasadas con el escenario actual de la industria musical. Destacó el rol de la Sociedad General de Autores, Compositores y Editores Dominicanos de Música (Sgacedom) en la defensa de los derechos de autor.
Indicó que antes los compositores recibían pagos limitados y sin garantías reales. Afirmó que hoy existe mayor respeto y reconocimiento, tanto en la radio como en las plataformas digitales, gracias al trabajo institucional encabezado por Valerio de León.
Un espacio para la memoria musical
La tertulia Crónicas Musicales, respaldada por la Dirección del Teatro Nacional y Sgacedom, se ha consolidado como un espacio de reflexión y memoria sobre la música dominicana. Reúne a protagonistas de distintas generaciones para preservar y debatir su legado cultural.
Con su testimonio, Enrique Feliz ofreció una mirada al camino recorrido por los compositores dominicanos, desde la precariedad inicial hasta una etapa de mayor valoración y justicia autoral.
Contexto adicional
Crónicas Musicales forma parte de una agenda cultural orientada a documentar la historia viva de la música dominicana, a través de la voz de sus protagonistas y del diálogo intergeneracional.

